El adelanto electoral en Andalucía ha puesto la mirada sobre muchos proyectos que estaban ejecutándose y que de un día para otro entraron en el terreno de la incertidumbre. Uno de ellos, la búsqueda de las fosas entre Víznar y Alfacar donde podría estar el cuerpo de Lorca según los estudios de varios investigadores, que era una iniciativa amparada por el gobierno de IU con Luis Naranjo al mando del órgano de Memoria Democrática dependiente de la Junta. Mientras se sucedía la ruptura política entre PSOE e IU, el arqueólogo Javier Navarro y el estudioso Miguel Caballero prosiguieron con los sondeos cambiando de técnica y llegaron a la conclusión de que existen “todas las probabilidades” de que la zona de las fosas esté a unos seis metros de donde la habían situado en un principio.

Ahora, tendrán que convencer de estos hallazgos al nuevo director de Memoria Democrática, Javier Giráldez (PSOE), que declaró ayer durante su visita a Granada que la continuidad de la investigación dependerá del “informe de futuro” de los expertos. Giráldez recibirá mañana, en una reunión decisiva para el proyecto, al equipo formado por Javier Navarro y Miguel Caballero, al que se han añadido el catedrático de Geografía Física de la Universidad de Zaragoza, Luis Peña, y la directora del Laboratorio de Geoarqueología de la Universidad de Tucumán, María Marta Sampietro, que han colaborado para encontrar la nueva localización de las fosas.

“Estamos pendientes de recibir el informe de lo que se ha hecho hasta ahora, un informe exhaustivo de los arqueólogos y antropólogos”, explicó Giráldez, quien mostró interés por conocer “el proyecto de continuación, para ver a dónde vamos y los resultados que existen hasta hoy”. Asimismo, el director de Memoria Democrática Giráldez recordó que la zona en la que diferentes investigadores sitúan la fosa de García Lorca es “un espacio sembrado de fosas comunes en el que se calcula que puede haber entre 2.000 y 3.000 víctimas de la represión franquista”. Así, tanto él como la delegada de la Junta, Sandra García, descartaron la paralización de los trabajos cuyo futuro está supeditado al informe.

“Las perspectivas son de que el nuevo director están por la labor de apoyar este tema”, afirmó ayer Miguel Caballero, aunque los investigadores son conscientes de que las inminentes elecciones también juegan un papel importante. Caballero y Navarro rehuyeron usar la palabra error para las excavaciones infructuosas del pasado noviembre y manifestaron su “satisfacción” por el trabajo conjunto con Peña y Sampietro, que les han ayudado con fotografías aéreas y satélites a situar la zona exacta “del campo de instrucción de la Falange”, en cuyas acequias piensan que podría estar Lorca.

El arqueólogo Javier Navarro explicó que han “invertido la dinámica” desde la intervención geofísica apoyada del georadar hasta una técnica de estudio geográfico. No obstante, por el momento no se puede trabajar en el Peñón del Colorado porque “el terreno está impracticable” por las lluvias y habrá que esperar a que se seque.